¿Y la fibra humana?

Durante la emergencia provocada por el terremoto, mientras al personal administrativo se le permitió regresar a sus casas, a los trabajadores de producción se les exigió permanecer en planta y seguir produciendo.

¿Dónde quedó la seguridad? ¿Dónde quedó la vida y la tranquilidad de nuestras familias?

La producción puede esperar. La vida de los trabajadores, no.

Desde SINTRACARCOL denunciamos este trato desigual e inhumano. ¡Los trabajadores no somos máquinas!

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